Efecto del sol y la luna sobre el mar
Las mareas son unas de las variaciones de altura del mar más importantes. La atracción combinada de la Luna y del Sol es el origen de este fenómeno y de sus variaciones.
Tanto la Luna como el Sol atraen a la Tierra y sus océanos, los cuales se deforman. El agua se acumula allí donde la atracción es máxima, es decir, en el punto del globo más cercano al astro. Además, gracias a la velocidad del movimiento, una fuerza centrífuga opuesta a la atracción mantiene la Tierra sobre su órbita. Esta fuerza centrífuga vuelve a empujar el agua, que se acumulará en el lado opuesto al astro. Si el astro (Luna o Sol) está en el plano ecuatorial de la Tierra, se observan dos mareas altas y dos mareas bajas de la misma amplitud por día. |
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Si el astro no se encuentra en el plano ecuatorial observamos cada día, en las latitudes medias, dos mareas altas y dos mareas bajas de amplitudes diferentes. |
La posición respectiva de la Luna y el Sol respecto a la Tierra origina un ciclo de variaciones mensuales: alineados, sus influencias aumentan; en angulo recto, se atenúan; lo que provoca mareas más o menos fuertes.
El cálculo de las mareas exige pues el conocimiento de la atracción de la Luna y del Sol y de sus posiciones respectivas. Los relieves de los fondos marinos y la forma de las costas influyen también en la marea y pueden amplificar el fenómeno hasta una quincena de metros, como en las bahías del Montes St Michel (Francia) o de Fundy (Canadá).
Alturas de las mareas en el puerto de Brest (Francia) en diciembre del 2000. Observamos la alternancia de las mareas altas y bajas y, en un mes, las variaciones de amplitud debidas a las posiciones respectivas de la Luna y del Sol. |






