Predecir para prevenir

El desarrollo de sistemas de observación espacial e in situ, de modelos y métodos de asimilación, y la puesta en marcha de programas europeos para el estudio del Mediterráneo han hecho posible disponer de previsiones oceánicas. Éstas permitirán:

Un mejor conocimiento del devenir de la contaminación

Alcantarillas, residuos industriales o domésticos más o menos biodegradables, gas de escape, desgasificaciones de barcos... todos estos tipos de contaminación van a parar al agua y son transportados por las corrientes.
Se acumulan en las profundidades, cuando no se encallan en las costas. La fauna, poco abundante ya y a menudo sobre-explotada por la pesca, y la flora mediterránea sufren las consecuencias.

El acondicionamiento del litoral

Las corrientes, para las construcciones costeras, y la cantidad de fitoplancton y la temperatura del agua, para la pesca y el turismo, son algunos de los factores cuyo conocimiento es vital para el acondicionamiento, la explotación y la protección del litoral mediterráneo.

La gestión de los recursos haliéuticos

La observación y la modelización de los ecosistemas deberían contribuir a un mejor conocimiento de los desplazamientos y de las zonas de predilección de los peces, y facilitar así la gestión y el control de los recursos haliéuticos.

La anticipación de los cambios climáticos

Los modelos que engloban los fenómenos oceánicos y atmosféricos permiten prevenir con varios meses de antelación la evolución del clima a escala mundial. Esto es particularmente importante para la agricultura y el turismo, sobretodo para las costas del sur del Mediterráneo, donde la gestión del agua es un problema vital.

La previsión meteorológica

Las medidas de altura de olas y de velocidad del viento, integradas en los modelos de meteorología marina, permiten la previsión del estado del mar.