El observatorio de los océanos

La misión Jason ha sido concebida como una serie de satélites que proporcionaran datos de todo el globo terrestre, de forma continua y durante varias décadas. De esta forma, Jason-1 es el primer paso hacia un observatorio permanente de los océanos, cuyas medidas podrán ser utilizadas en numerosos dominios de las Ciencias de la Tierra.

Previsiones de la circulación oceánica y de sus remolinos en el Atlántico nordeste. (Credits Shom/CLS).

Oceanografía y previsiones oceánicas

Los océanos y sus variaciones son el principal objetivo de la misión Jason. Su órbita - idéntica a la del Topex/Poseidón - ha sido elegida para sobrevolar el 90% de los océanos no helados en 10 días. La entrega de los datos en tiempo real hace posible el establecimiento de servicios de partes oceánicos comparables a los existentes en meteorología.

Climatología y previsiones climáticas

La altimetría aporta informaciones esenciales para el estudio del clima y su previsión, en particular en los casos de fenómenos como El Niño. La medida del nivel medio con una precisión milimétrica proporcionada por el Jason-1 es uno de los elementos que permiten vigilar los cambios climáticos.

 

 Variaciones del nivel medio global de los océanos medido por todos los satélites (Credits CNRS/Legos).

 

Meteorología marina

Jason-1 entrega datos sobre el estado del mar (altura de las olas, velocidad del viento) con un retraso de tres horas. Esto permite comprender y predecir mejor los fenómenos meteorológicos sobre los océanos.

Alturas de olas medidas por Topex/Poseidón en diciembre de 1999.

Geofísica

El nivel de los océanos se ve influido por el campo de gravitatorio terrestre. Así pues, la medida de la topografía de la superficie de los océanos permite observar la tectónica de placas, el relieve de las profundidades, los movimientos de la capa terrestre, ... Además, los datos altimétricos se utilizan para estudiar los hielos, los lagos y los ríos, e incluso los relieves de las zonas desérticas.

La superficie media oceánica muestra la influencia del campo de gravedad de la Tierra sobre el océano. (Credits Shom/CLS)