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Un sistema a medida que ha demostrado sus aptitudes

El Cnes, junto con el Grupo de Investigadores de Geodesia Espacial (GRGS: Groupe de Recherches de Géodésie Spatiale) y el Instituto Geográfico Nacional (IGN) concibió y desarrolló el sistema Doris (Determinación de Orbita y Radioposicionamiento Integrado por Satélite) para determinar finamente la posición de los satélites sobre sus órbitas y localizar las estaciones terrestres de forma precisa.

 

A bordo del satélite:
Una antena que apunta hacia el suelo recibe las ondas radioeléctricas enviadas por las estaciones sobrevoladas. Un receptor electrónico efectúa medidas de la separación de las frecuencias Doppler. Un oscilador ultra estable, reloj del instrumento y clave del sistema, asegura la precisión de las medidas y su datación.

En tierra:
Unas sesenta estaciones emiten una señal radioeléctrica captada por el satélite.

Una red homogénea de estaciones

Desde 1986, el Cnes y el IGN han instalado en el mundo entero, estaciones autónomas. Éstas se utilizan como puntos de referencia en el suelo, para cubrir la trayectoria de los satélites de forma continua. Gracias a una cooperación internacional ejemplar, el sistema Doris cuenta hoy en día con unas sesenta estaciones repartidas uniformemente por todo el globo terrestre (casi la mitad se encuentran en islas o en zonas costeras).

Millones de medidas

Los datos adquiridos y memorizados a bordo de los satélites se transmiten periódicamente a Ssalto, el Centro multimisión de orbitografia y altimetría, situado en Toulouse. Éste controla el buen funcionamiento de las estaciones, trata el conjunto de medidas, calcula la órbita de los satélites portadores, archiva y distribuye los datos. Desde 1990, año en el que debutó la primera misión Doris, más de 50 millones de medidas han sido efectuadas y son explotadas por la comunidad científica internacional.